Algo te parece sospechoso, pero no estás seguro de qué hacer.
Haz una pausa antes de actuar.
Nunca compartas tu contraseña, PIN, ni códigos de acceso.
Nunca te envíes dinero “a ti mismo” ni a una “cuenta segura”. Son estafas.
Verifica la información mediante una fuente confiable. Visita el sitio web oficial de la empresa directamente o llama a su número de teléfono oficial. Nunca utilices enlaces ni información de contacto de un mensaje sospechoso.