Podrías pensar que, una vez que termines de pagar tu préstamo de auto, los costos de tener un vehículo disminuirán considerablemente. Pero probablemente también te estés acercando al final de la garantía del fabricante. Eso significa que cualquier reparación inesperada — ya sea un alternador desgastado o un aire acondicionado que deja de funcionar en pleno verano de Texas — tendrás que cubrirla tú.
Esas reparaciones pueden ser costosas. Por ejemplo, UFCU resolvió 1,716 reclamaciones en 2018 por más de $1 millón. Las dos reclamaciones más frecuentes fueron alternadores, con un costo promedio de $568.88, y compresores de aire acondicionado, con un promedio de $1,088.89. La buena noticia es que, con un poco de planificación, puedes evitar que muchos de estos gastos salgan de tu bolsillo. La solución es una garantía extendida para tu auto.
¿Qué es una garantía extendida?
Cuando compras un auto, este puede incluir una garantía (o una garantía para autos usados) que cubre ciertas reparaciones por un periodo de tiempo y millaje determinado — por lo general, tres años o 36,000 millas para autos nuevos. Pasado ese tiempo, las reparaciones corren por tu cuenta, a menos que hayas adquirido una garantía extendida que continúe la cobertura una vez que la garantía original expire. Las garantías extendidas también se conocen como contratos de servicio para vehículos o protección mecánica mayor (MMP, por sus siglas en inglés).
¿Qué autos califican para una garantía extendida?
Tanto autos nuevos como usados pueden estar protegidos con una garantía extendida. Puedes adquirirla en cualquier momento antes de que expire la garantía original; no es necesario comprarla al momento de adquirir el vehículo.
¿Qué cubre una garantía extendida?
Según la Asociación de Protección Automotriz (Automobile Protection Association), una garantía extendida generalmente ofrece una cobertura similar a la de la garantía original. Algunas incluso incluyen beneficios adicionales que no se encuentran en la garantía del fabricante, como asistencia en carretera 24 horas, ayuda con vehículos de alquiler, deducibles de $0, y la opción de utilizar cualquier taller autorizado a nivel nacional.
Tres cosas que debes saber sobre las garantías extendidas
- El financiamiento no depende de la garantía extendida. Algunos concesionarios poco éticos pueden presionar a los compradores para que adquieran una garantía extendida como condición para obtener financiamiento. No te dejes engañar por estas tácticas de presión. La mayoría de los préstamos para autos de cooperativas de crédito no requieren garantías extendidas; se ofrecen como una protección opcional para los Miembros. Un especialista en financiamiento confiable te orientará para conseguir las mejores opciones posibles y también te dará detalles sobre la cobertura de la garantía extendida si te interesa.
- No todas las pólizas son iguales. Lee cualquier póliza de garantía extendida detenidamente para asegurarte de entender lo que cubre y lo que no. Muchas dicen ser “de bómper a bómper”, pero depende de ti revisar la póliza antes de comprarla. Busca una garantía que cubra los componentes que tienen más probabilidades de fallar durante el periodo de cobertura. Podrás encontrar garantías extendidas para autos nuevos y usados que incluyen desde el costo de un auto de alquiler mientras reparan tu vehículo, hasta reemplazar un control remoto extraviado o una batería.
- Conoce y confía en la fuente. Investiga antes de comprometerte con una póliza. Conoce quién respalda la garantía cuando necesites utilizarla. ¿Cuál es su historial de servicio al cliente y manejo de reclamaciones? Elige un proveedor con buen historial en atención al cliente, que respalde la garantía durante todo el proceso de reclamaciones.